INFORMACIÓN ÚTIL Y CURIOSIDADES – JAPÓN

MINISTERIO DE ASUNTOS EXTERIORES Y EMBAJADA ESPAÑOLA.

Aquí tenéis un enlace del Ministerio de Asuntos Exteriores con información importante sobre Japón, direcciones y teléfonos de interés, etc. Os recomiendo dedicarle 10 minutos a leerlo:

Ministerio de Asuntos Exteriores – Recomendaciones de Viaje: Japón.

Además, también podéis daros de alta en el Registro de Viajeros del Ministerio, donde podréis reflejar la información de cada uno de los viajes que hagáis, con datos sobre fechas, lugares que visitaréis, alojamientos, datos de contacto vuestros y de vuestros familiares… para que en caso necesario (como emergencias, catástrofes, etc.) puedan ponerse en contacto con vosotros y con vuestras familias:

Ministerio de Asuntos Exteriores – Registro de Viajeros.

registro de viajeros (1)

CONDUCIR EN JAPÓN.

– Alquiler de coche.
Nosotros llevábamos los alquileres reservados desde España, para facilitarnos así el viaje al llevar ese tema ya resuelto. Para Tokio: Japan Experience, y para Takayama: Toyota Rent a Car.

Es necesario tener el Permiso Internacional, así que tendréis que ir a Tráfico a sacarlo. Os lo darán en el acto, pero se debe sacar cita previa, y tiene una validez de 1 año. Ojo, que además del Permiso Internacional, en algunos sitios también suelen pedir que presentes tu carnet de conducir original, el español; así que si tenéis intención de alquilar un coche en Japón, llevad ambos documentos (carnet original + permiso internacional) para evitaros problemas.

Permisos de Conducir

– Forma de conducir.
Los coches que alquilamos eran ambos de transmisión automática, por lo que puedes olvidarte de tener que cambiar de marcha. Allí se circula por la izquierda y el volante está en el lado derecho del coche, lo que hace que la conducción no sea tan automática, sino que hay que ir más pendientes a todo: colocación en el carril, giros a la derecha, etc. Los semáforos están en horizontal y no por encima de nosotros, sino hacia adelante (una vez pasado el cruce, normalmente).

En cuanto se sale de la ciudad hay que pagar peajes y son bastante caros, de 1.000 a 3.500 Yenes (de 8.20 a 28.90 €) aproximadamente. Si no se lleva tarjeta prepago (ETC) para el peaje, hay que coger un ticket y pagarlo con dinero en efectivo al final del tramo de peaje, accediendo SIEMPRE por los pórticos con el cartel verde (para el pago en efectivo).

Los GPS en Japón son estupendos, las indicaciones (en inglés) son muy buenas y te ayudan con imágenes de los carriles que hay que tomar. El principal inconveniente que tienen es que no funcionan con coordenadas decimales. Algunos aceptan coordenadas en formato sexagesimal (grados, minutos y segundos), pero todos funcionan con Mapcodes.

MOVERSE POR  JAPÓN.

En el viaje a Tailandia usamos la aplicación Here Maps, pero esta aplicación no tenía disponible la descarga de mapas offline para Japón, así que tuvimos que buscar otra, que en este caso fue Maps Me. La brújula funcionaba regular, pero era muy práctica para encontrar los lugares. Lo que hice fue dejar marcados como favoritos los sitios que quería ver cada día, y al llegar allí sólo tenía que mirar el Maps Me y tenía toda la información. Si te descargas los mapas, funciona completamente offline (sin necesidad de conexión a Internet).

En las calles, había una particularidad en los semáforos y es que, mediante unas líneas de puntitos que iban decreciendo, te informaban de cuánto tiempo quedaba en rojo y en verde.

METRO EN TOKIO.

Aunque parezca que el metro de Tokio es una locura, en realidad no difiere tanto del de cualquier otro país. Lo que sí debe tenerse en cuenta es que hay varias compañías distintas, cada una operando su propia red de líneas (Tokyo Metro y Toei Subway).

Mi recomendación es que compréis un pase de 24-48-72 horas y os mováis con él. Estos pases son válidos para todas las líneas de metro y únicamente se pueden comprar en el aeropuerto. Otras personas compran la tarjeta “Suica” o “Pasmo”, pero nos pareció un engorro tener que andar pendientes de devolver la tarjeta para que nos reintegraran el importe de la misma.

Os recomiendo la aplicación Tokyo Subway: sólo tienes que introducir las estaciones de origen y destino, y te propone la mejor opción. Es buenísima y a nosotros nos facilitó muchísimo el viaje. Además, funciona perfectamente offline, ya que no necesita de una conexión a Internet.

Hay un montón de curiosidades en el metro:
– El silencio sepulcral que hay en los vagones: la mayoría de la gente va a lo suyo: o están durmiendo, o con el móvil con sus auriculares conectados, o simplemente esperando su parada.
– En muchas de las principales estaciones tienen un hilo musical de unos pajaritos cantando. La primera vez nos sorprendió, hasta que descubrimos que era un audio repetitivo del canto de unos pájaros.
– Los asientos del metro: los asientos están tapizados como el sofá de una casa. No sólo son acogedores, ¡sino que están impolutos! Algo así sería inviable en España: estarían sucios, rajados, quemados…
– Personal del metro: siempre hay varias personas alrededor del metro hablando y dando instrucciones (las cuales no entendíamos) de forma casi robótica, y controlando el movimiento de los viajeros. En una ocasión un chaval japonés se acercó mucho a la boca del túnel y rápidamente uno de estos controladores del metro se dirigió a él para alejarle de allí.
– Seguridad extra en las principales estaciones: en las estaciones de metro con mucha afluencia de viajeros había vallas en los andenes para impedir que la gente se cayera (o se tirara).

JR PASS.

Si se van a tomar varios trenes para visitar Japón, lo más rentable y cómodo es comprar el JR Pass, una especie de Tarifa Plana de trenes durante un plazo predeterminado (7, 14 ó 21 días) por un precio fijo. Nosotros lo compramos en la web Japan Rail Pass por ser la página más económica que encontramos, pero se puede comprar en otras muchas que existen en Internet.

No se puede comprar allí en Japón (es decir, debéis comprarlo desde vuestro país de origen), y tiene una validez de tres meses desde su compra; por tanto, no debéis comprarlo con más de tres meses de antelación de viajar allí.

Una vez estéis en Japón, tenéis que activarlo en una oficina JR Service Center. Que yo conozca, las hay en el aeropuerto, en la estación de Ueno y en Tokyo Station, pero ojo con los horarios de atención al público. Mi recomendación es que, si tenéis tiempo, lo hagáis en el aeropuerto cuando lleguéis, especificando desde qué día queréis tenerlo activado.

Una vez activado, podréis reservar asientos para los viajes que necesitéis. No te los reservan en el JR Service Center, sólo en las oficinas normales de tickets de Japan Rail.
También podéis viajar sin reserva de asientos, pero si no hay sitio tendréis que estar de pie todo el trayecto.

Una vez tengáis vuestras reservas (os dan el billete físico con el asiento asignado por si os lo pide el revisor del tren, aunque a nosotros sólo nos lo pidieron una vez), es suficiente con mostrar el JR Pass para cruzar todos los controles.

Para poder elegir vuestros trenes, os recomiendo la aplicación HyperDia. Es muy útil para saber qué trenes hay que coger para ir a cada destino, te dice si tienes que hacer alguna combinación de trenes, a qué hora sales y llegas (y son súper puntuales, os lo aviso), de qué andén sale el tren, a qué andén llega… Ojo: necesita conexión a Internet. Nosotros nos guardábamos los pantallazos de los transbordos de cada día para tenerlos disponibles. A nosotros nos vino estupendamente, tanto para organizar nuestros viajes en tren, como para sacar los tickets, ya que simplemente enseñándole la pantalla del móvil a la chica de la oficina de tickets de Japan Rail, ella ya sabía para qué tren, día y hora queríamos reservar los asientos, y fue todo mucho más rápido y  sencillo.

AUTOBUSES EN KIOTO.

La mejor manera de moverse por Kioto es el autobús. Por desgracia, no encontré ninguna aplicación buena que nos ayudara como la de Tokyo Subway, así que lo que hice fue imprimirme el plano de autobuses y, sabiendo las paradas en las que tenía que bajarme, ver qué líneas podíamos usar.

Los autobuses pasan de manera bastante frecuente y su uso es sencillo. Con tener que tomar dos veces el autobús ya merece la pena comprar un pase diario. Este pase diario se puede comprar en las máquinas de la estación de autobuses o al propio conductor del autobús, a la salida del mismo cuando os vayáis a bajar de él. Una vez que lo tienes, la primera vez que lo uses tienes que pasarlo por la máquina registradora que hay junto al conductor del autobús para que te imprima la fecha de ese día (durante el cual el pase será válido), y en las sucesivas ocasiones, sólo debes mostrárselo al conductor cuando te bajes en tu parada (precio: 500 Yenes, 4 €).

En caso de querer pagar en efectivo, debéis saber que se tiene que dar el importe exacto. Para ello, hay una máquina registradora junto al conductor del autobús en la que metes billetes y te devuelve monedas, para que puedas pagar la cantidad justa. Nos resultó curioso que las monedas se echan en una especie de cajón que las cuenta (y no una a una, como en las máquinas normales). También se pueden usar las tarjetas de pago tipo “Suica” o “Pasmo”. A nosotros, con enseñar el pase diario ya nos bastaba.

A los autobuses, al contrario que en España, se accede por la puerta trasera, y se sale por la delantera, pagando al salir.

En los autobuses hay monitores que en todo momento indican el recorrido y las próximas paradas. Además, el conductor también va cantándolas.

Los autobuses que empiezan por 1 (101, 108…) son los que pasan por los puntos más turísticos de Kioto, pero su servicio finaliza a las 18:00. En las paradas de autobús viene la información de qué líneas pasan por ellas, y sus horarios.

Al igual que en Tokio había personal por todos lados en el metro, en Kioto lo hay en las principales paradas. En un par de ocasiones al vernos perdidos nos ayudaron sin necesidad de pedírselo.

CUARTOS DE BAÑO EN JAPÓN.

No podía faltar el apartado de los cuartos de baño, porque es todo un mundo. Encontraréis baños por todos lados, así que las embarazadas y la gente meona (como yo 😛 ) no tendréis problema para encontrar uno. Los hay en todas las estaciones de metro.

Básicamente había dos tipos de WC: el moderno y el tradicional.

El WC moderno es un váter al estilo occidental, pero que además tenía un mando de control (normalmente en uno de los lados) con varios botones que podréis identificar: (1) Lavado vaginal, (2) Lavado anal, (3) Stop, (4) Regular la intensidad del chorro de lavado.

Además, a la hora de tirar de la cadena, encontraréis dos símbolos: uno es para “aguas mayores” y el otro para “aguas menores“. Y en otros casos, sólo tendréis que pasar la mano por encima de un sensor de proximidad (que es más higiénico que ir tocando palancas).

Todos tenían la tapa calefactable, por lo que cuando te sentabas ya estaba calentito (algo que en invierno se agradece enormemente). Algunos, además, tenían un aparato (llamado Otohime) con botones para poder escuchar sonido ambiental de agua cayendo y controlar su volumen (por si eres de los que van al baño y haces mucho ruido). Disculpad el vídeo en vertical, pero no lo pensé al hacerlo ya que inicialmente sólo era para que lo viera Miguel.

Algunos baños contaban también con una máquina que dispensaba alcohol, por si querías limpiar la tapa antes de sentarte, y una silla-trona al lado para dejar al bebé mientras haces tus necesidades sin perderlo de vista.

Te avisan de que tienes que tirar el papel al váter, y no al cubo. El papel higiénico allí es híper-fino, precisamente por ese motivo: para que pueda ser arrojado al váter, se deshaga totalmente y no produzca atascos en las cañerías. Aún así, en las zonas más turísticas y llenas de occidentales, se ve que les daba igual y dejaban los baños asquerosos con papeles amontonados por todos lados…

El WC tradicional japonés es un boquete alargado en el suelo, sobre el que tienes que ponerte de cuclillas (mirando hacia la zona elevada) y hacer tus necesidades. Obviamente es más incómodo y “sucio” que el otro, porque parece que a muchas personas les costaba atinar, a pesar de que tenían las instrucciones en un cartel…

Otra curiosidad de los baños públicos (los cuales vimos en varias estaciones de metro) fue que tenían un botón de emergencia. Una de las veces un japonés lo tocó, sonó una alarma y en cuestión de segundos apareció una empleada del metro que le preguntó a través de la puerta si necesitaba algo. ¡Increíble!

PEDIR COMIDA.

En Japón hay todo tipo de restaurantes, pero os quiero hablar de dos de ellos en concreto: las cafeterías y los restaurantes de comida rápida y tradicional.

En muchos de los locales, encontraréis en el escaparate réplicas exactas hechas en cera de los platos que ofrecen. Es impresionante la calidad de las recreaciones.

En las cafeterías y restaurantes de comida rápida, haces el pedido y en vez de llamarte cuando lo tienen preparado (como hacen en España), ellos son más silenciosos y educados y te dan un “busca” o “llamador”. Cuando el pedido está listo, el aparato vibra y vas a recoger tu pedido a la barra.

Otra curiosidad más es que para hacer el pedido hay una pantalla en la que eliges qué quieres comer, lo pagas, y te da unos tickets. Éstos los entregas a la chica tras el mostrador y te prepara el pedido. Algunos vienen con el número de plato de la réplica en cera y otros con la imagen del mismo plato.

Algo que me desconcertó muchísimo fue que, con lo educados y cívicos que son, en los restaurantes se permita fumar. Yo, que soy anti-tabaco y que me ahogo muchísimo con el humo, lo llevaba mal, y en alguna ocasión incluso descartamos sitios para comer únicamente porque había una nube de humo que llenaba todo el local.

COMIDA.

Dudaba si llamar a esta parte sólo “comida”, o “hay vida más allá del sushi”… Cuando vinimos a Japón todo el mundo nos decía que esperaban que nos gustara el sushi… Pues he de decir que hemos estado 10 días allí y no lo hemos probado. El arroz blanco apelmazado y/o el pescado crudo no nos gusta, y con todo lo que había por probar, nos parecía una tontería comer por obligación algo que no nos agradaba. También os digo que, aunque hay restaurantes de sushi, no es la comida habitual de los japoneses.

Os voy a hablar de la comida que, personalmente, considero imprescindible probar en Japón.

Ramen.
Consiste en distintos tipos de fideos chinos servidos en un caldo preparado comúnmente a base de pescado, miso y salsa de soja. Normalmente va acompañado de naruto, cerdo y algas. Lo cierto es que lo probamos el primer día y no lo comimos más. Estaba muy bueno, pero los fideos quedaban insípidos porque no tomaban el sabor de la sopa.

– Udon.
Del mismo tipo de sopa que el ramen, está el udon. Son fideos gruesos y jugosos que sí cogen mejor el sabor de la sopa, por lo que nos supieron menos insípidos. Los probamos varias veces con diferentes acompañamientos; uno de ellos, lo que parecía un San Jacobo y resultó ser tofu rebozado. Miguel los probó también con curry.

– Tonkatsu.
A pesar de su exótico nombre, no deja de ser un filete de cerdo con un empanado grueso. Normalmente va acompañado de arroz con curry, aunque también podemos encontrarlo en platos de udon y arroz con huevo.

– Okonomiyaki.
Para mí, es una de las joyas de la corona. Aunque su receta a base de col o ñame, huevo, harina… no suene especialmente apetitosa, os aseguro que fue de los platos que más me gustaron de Japón. Es una especie de tortilla hecha de huevo, col y harina con marisco, pollo o cerdo. Se hace a la plancha y se sazona con salsa barbacoa japonesa, mayonesa y escamas de bonito. No podéis perderos este plato si vais a Japón.

– Yakisoba.
Muy conocidos en España por la comida “prefabricada” Yatecomo. Son una especie de espaguetis gordos con verduras y carne, sazonados con salsa de soja.

– Arroz.
Era de los platos más socorridos, los había en todos lados y eran baratos. La carne estaba siempre muy buena y cuando lo mezclaban con huevo, estaba de escándalo. Guardaban mucho el calor y caían genial al estómago.

– Carne de Hida.
En competición con la carne de Kobe, son las carnes de ternera más suculentas de Japón. Está muy buena, pero el precio me parece excesivo.

Tamagoyaki.
Es la típica tortilla japonesa. Se caracteriza por ser muy fina y enrollada o rellena de carne.

Takoyaki.
Es el rey de los platos de Japón para mí. Son unas bolas  de harina, repollo y huevo, que están rellenas de calamar o pulpo, y sazonadas con salsa barbacoa japonesa, mayonesa y especias realmente adictivas. Llenan muchísimo y guardan mucho el calor, ¡pero están simplemente deliciosas!

Gyoza.
Son unas empanadillas rellenas de col, carne y cebolla. Al cocinarlas hervidas o al vapor, la textura es ligeramente gelatinosa.

Y ahora os hablo de los postres. Somos súper golosos y es de lo que más nos gusta probar.

Dorayaki.
Los famosos pasteles de Doraemon, similares a las tortitas, rellenos de anko (pasta de judías dulces).

Whip Melon Pan.
Una especie de bollo crujiente por fuera y esponjoso por dentro que estaba de escándalo. Con nata por dentro estaba aún mejor.

– Taiyaki.
Una masa de harina huevo y levadura a la plancha, rellena de anko (pasta de judías dulces) y con forma de pescado que estaba realmente increíble. Crujiente por fuera y cremoso por dentro (ver entrada Receta de Taiyaki).

Shu Kurimu.
Profiteroles gigantes rellenos de crema.

Yatsuhashi.
Un dulce hecho con harina de arroz, azúcar y canela. Se suele rellenar con anko, pero también con otros sabores de fresa, kiwi, mora…

CURIOSIDADES.

Ascensores. Una de las cosas que me llamó la atención fueron los ascensores, por dos motivos: el primero, porque no tienen planta Baja o Cero, sino que empiezan por la 1; y el segundo, noté que los japoneses siempre le daban al botón de mantener las puertas abiertas. Descubrimos el motivo al sufrirlo en nuestras propias carnes, tras atropellarnos las puertas varias veces. Se mantenían abiertas lo justo para que pasara una persona (y yendo rápido).

Bolsitas anti-humedad en la comida. En todo lo que vaya envasado, encontraréis unas pequeñas bolsitas. Obviamente no se comen, y suponemos que son para mantener los alimentos en óptimas condiciones.

Carteles. Todo en Japón es divertido y “kawaii” (tierno o adorable); y por supuesto, los carteles y paneles informativos no podían ser menos. Así, vimos algunos súper graciosos para explicar cómo actuar en situaciones cotidianas: un ornitorrinco diciéndote que no fumes, el bolso dentro del coche llorando porque lo abandonas, palomas diciendo que no quieren tu comida…

Cuervos. Si hay un sonido que caracteriza a la ciudad de Tokio son los cuervos. Su inquietante graznido os acompañará constantemente…

Espero que la información os haya sido de utilidad y el diario interesante.

No dudéis en contactarme si tenéis alguna pregunta. 😉

ÍNDICE DEL VIAJE

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